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LA JUVENTUD GUAJIRA DECIDIÓ CONSTRUIR FUTURO EN SU TIERRA


 

 

Entendí que de mi tierra no se podía predicar el olvido. Éramos muchísimos jóvenes interesados en apostarle, en quedarnos, en contribuir y en engrandecerla.”
 

Valeria Rosas Escobar Vega

Para Valeria, egresada de Derecho, pensar en La Guajira siempre ha significado pensar en comunidad. Su paso por la Universidad estuvo atravesado por una pregunta constante sobre cómo conectar su formación profesional con las necesidades reales de su tierra. Desde sus primeros semestres entendió que estudiar no era solamente adquirir conocimientos, sino asumir una responsabilidad con el país y, especialmente, con la tierra en la que creció.

 

“Mi camino por Uniandes fue una enseñanza constante en las aulas de decirnos que estábamos de cara al país y al servicio de él”, recuerda. Esa idea marcó profundamente la manera en que comprendió su formación, no sólo como un proceso académico, sino como una herramienta para impactar realidades sociales y políticas desde las comunidades.

Su proyecto, La Guajira de los Pelados, nació desde esa convicción. Más que una iniciativa puntual, se convirtió en un proceso de organización juvenil, participación política e incidencia comunitaria que reunió a decenas de jóvenes del departamento alrededor de una idea compartida: creer en La Guajira y construir futuro desde ella. A través de este trabajo, recibió la Distinción a la Responsabilidad Social Universitaria, un 
reconocimiento a un liderazgo comprometido con la transformación social desde los territorios.

Durante este camino, Valeria participó en distintos espacios de representación juvenil hasta llegar a ser Presidenta del Consejo Departamental de Juventud de La Guajira. Allí comprendió que uno de los mayores retos de los procesos colectivos está en concertar visiones distintas y construir objetivos comunes. “Éramos muchísimas personas intentando conectar en esos imaginarios de territorio que teníamos”, recuerda. Más que buscar resultados inmediatos, el proceso le enseñó el valor de construir desde el diálogo, la escucha y la colectividad.

 

“La Guajira de los Pelados significa colectividad”, afirma. Para ella, uno de los mayores aprendizajes de este recorrido fue entender que, aunque es posible avanzar individualmente, los cambios más significativos surgen cuando los logros se construyen y se comparten en comunidad.

 

Su experiencia también transformó la manera en que entiende el liderazgo. Para ella, los jóvenes del país no pueden ser reducidos ni subestimados frente a la complejidad política y social de Colombia. “No se puede subestimar la capacidad de los jóvenes de este país para entender el país político y el país nacional”, explica. Ese aprendizaje marcó el sentido de La Guajira de los Pelados, demostrar que las juventudes de las regiones no son espectadoras de la transformación social, sino protagonistas de ella.


A lo largo de estos años, Valeria articuló su formación jurídica con procesos de empoderamiento político, gestión de recursos y fortalecimiento de la participación ciudadana. Su trabajo se caracteriza por una aproximación respetuosa hacia las comunidades y por una visión centrada en la sostenibilidad y la construcción de democracia participativa.

 

Hoy, su trayectoria refleja una apuesta por transformar el país desde lo colectivo y desde el territorio. La Distinción a la Responsabilidad Social Universitaria reconoce ese recorrido y también la convicción de que el cambio social se construye cuando las juventudes encuentran espacios para organizarse, participar y creer en el lugar del que vienen.

 

Escrito por: Jacobo Bongcam